DOLOR E IMPOTENCIA EN EL AMANECER DEL ´26

Dos episodios trágicos pusieron en shok a la ciudad. Dolor.

SÁBADO 27 DE DICIEMBRE: PEQUEÑA MAITE
Maite Pereyra luchó por su vida hasta la media tarde del sábado 27 de diciembre.
Estuvo nueve días internada en el Hospital Pasteur, al que llegó en grave estado el jueves 18, en medio de un cordón sanitario que permitió unir Oliva y Villa María en solo 22´ minutos. Pero nada fue suficiente para salvarle la vida a la menor. Ese jueves, cerca de las 10 y 30, se descompensó en la pileta de CAVS, por causas que investiga la justicia.

SÁBADO 20 DE DICIEMBRE: AGENTE MILAGROS CUELLO.
La joven agente (24 años) de la Policía de la Provincia fue embestida por una picku-up cuando realizaba, junto con otros dos policías, un control vehicular cerca de Oliva. Producto del mismo, perdió la vida. Llegó al Hospital sin signos vitales.

DR. LUCAS STÉFANI, SUBDIRECTOR DEL HOSPITAL ZONAL OLIVA
“La agente llegó sin signos vitales”

Poco después de las 23:00 del sábado 20 de diciembre, el dr Lucas Stéfani atendió a este medio, minutos después de todo lo sucedido. El trágico accidente donde perdió la vida una joven agente de la policía de la provincia. Las huellas de un día agotador, no le impidieron narrar parte de lo sucedido.
El subdirector del Hospital Zonal de Oliva brindó precisiones de la infructuosa atención a la joven mujer que tenía 24 años y fue atropellada por un vehículo.

  • ¿Qué nos puede contar sobre la intervención del hospital atendiendo a los protagonistas del accidente?.
    Nos convoca una situación trágica, en horas de la tarde siendo las 19.10 hs., ingresa por guardia traída por EMO, una persona de sexo femenino, 24 años de edad, según relato del servicio de emergencias, sufrió un accidente de tránsito en la ruta 9, ingreso con el diagnóstico de politraumatismo grave, se realizaron las medidas de reanimación, después de una 1.20 minutos se constata el deceso del mismo.
  • ¿Entró sin signos vitales?
    Según el relato de los médicos de guardia que reciben la paciente, ingresa sin signos vitales, con politraumatismo en varias partes del cuerpo, muy grave”.

El sábado 27 de diciembre, la vida de Maite Biga Pereyra se apagó. Hacía algo más de nueve días que estaba
internada en el Hospital Pasteur de Villa María. Dolor inmensurable.

DOLOR INDESCRIPTIBLE POR LA PEQUEÑA MAITE

La menor Maite Biga Pereyra, de solo 4 años, falleció el sábado 27 de diciembre del 2025, tras más de 220 horas luchando por su vida en la sala de unidad intensiva del Hospital Pasteur de Villa María.
Estuvo más de nueve días internada en la UTI del nosocomio villamariense al que llegó en grave estado, el jueves 18|12, pasado el mediodía.
El episodio que derivó en la muerte de Maite -en etapa de investigación- sucedió cerca de las 10:30 de la mañana del jueves 18 de diciembre, en el natatorio “Pablo Batata Fioni” de Club Atlético Vélez Sarsfield. Maite fue
rescatada de las aguas de la pileta en medio de un cuadro de ahogamiento.

Tras las tareas de reanimación, fue trasladada al Hospital Zonal por la Emergencia Médica, donde fue atendida por la profesional de guardia y el propio subdirector dr. Lucas Stefani. Tras ser estabilizada (según el testimonio brindado a este medio por el dr. Stefani), ante la complejidad del caso, se decidió su traslado hacia el Hospital Pasteur de Villa María.
A las 12:23, con el cordón sanitario ya dispuesto, la ambulancia salió desde el zonal y 20 minutos después, gracias al efectivo “pasillo sanitario” llegó al Pasteur. Los profesionales que la acompañaron y los que la esperaban, la ingresaron de manera inmediata a la UTI, la unidad de terapia intensiva.
Lo que sucedió en el natatorio del Club Vélez Sarsfield es parte de una investigación
policial y judicial.
Lucas Stefani dijo el sábado 20 que Maite llegó “sin signos vitales al Hospital Zonal”, y que la tarea de reanimación “dio sus frutos” y después de estabilizarla “saturaba muy bien”, entonces
sí se la trasladó a Villa María.

Pero en las primeras horas de la tarde del sábado 27, la información del fallecimiento de Maite Pereyra se conoció primero y se confirmó después. La desazón fue generalizada. 

Los restos de la menor fueron velados en Sala Rubí de la firma Allesio desde entrada la noche de ese mismo día. Una multitud se acercó a despedir a la niña y a acompañar a la familia. A las 10:30 del domingo 28 de diciembre, los restos de Maite fueron inhumados en el cementerio municipal, en medio de un dolor desgarrador.

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