
- Feliz primer año en la ciudad de Oliva…
Gracias, cumplimos el primer aniversario, fue un año intenso, se pasó muy rápido, muy lindo en lo personal, estoy feliz de compartir la vida aquí. - Llegó con muchas expectativas, ¿cómo le fue?
No me olvidé de James Craik, pero si han logrado que pueda poner el corazón acá. Eso es importante, en todo lo que hacemos si no está el corazón se nota. Tenemos que aprender a querer y amar los lugares, las personas donde nos toca estar, es una buena estrategia para tener una vida más feliz, mas desde la fe cuando uno puede entender que los lugares donde estas es donde Dios quiere que uno esté. Fue un año intenso, lo sentí en el cuerpo, la experiencia ha sido con todo, vale la pena el esfuerzo. Dios te va permitiendo ver resultados eso entusiasma. - Todos nosotros esperábamos un Padre mas “metido” entre la gente…
Esa ha sido mi experiencia, vos me hiciste una nota a la salida del templo, la escuché para el aniversario. Me hizo bien escucharla porque me sirvió de examen de conciencia o balance, esto dije el primer día, a ver si lo pude experimentar, utilicé 3 verbos, caminar, construir y confesar, siento que lo pude compartir con la comunidad, porque el sacerdote no es un hecho aislado, ni en la comunidad, ni en la parroquia, sino que el sacerdote es pueblo y acompaña, sentí que esta impronta de poder salir, abrirme, compartir la vida de los olivenses me ha traído momentos gratificantes, conocer nuevas personas, empezar a tener amigos, conocer las instituciones, aportar, aprender mucho. Vincularme fuera de los muros de la iglesia, descubrir que la parroquia de Oliva es muy linda tiene las vivencias de las capillas, los colegios, oratorios, es un armado muy lindo, en el día a día va disfrutando, el año pasado fue un año de observar mucho y tomar algunas decisiones que tiene mas que ver con lo celebrativo, este año uno empieza a pensar en algunas misiones, armar grupos, hay muchas cosas que estaban solo que había que unirse. - A poco de estar en Oliva se produjo el fallecimiento del Papa Francisco. ¿Qué reflexión tiene hoy?.
En lo personal seguimos extrañando a Francisco, eso tiene el Misterio de la Pascua, de la muerte, la fe, la muerte resignifica, la vida eterna en la que creemos también resignifica, todo se a resignificado después de su muerte, lo hemos podido recibir mejor al Papa, empezamos a darnos cuenta mejor de su legado, enseñanza y con la bendición que tenemos un Papa, León, que en la estética y forma no es igual, marca un camino de seguimiento todo el magisterio, la enseñanza de León es un reforzar los grandes acentos de Francisco. Como iglesia no nos cambió la dirección, la iglesia está para salir, evangelizar, tiene que ser un puente de paz, comunión, encuentro, salir a buscar a los que no están y recibir a todos, esos grandes ejes de Francisco lo seguimos viviendo y recuperamos su legado. En Argentina antes, hablar de Francisco ocasionaba algunos resquemores en algunos sectores, hoy no. Se ha purificado nuestra mirada sobre él, hablo como sociedad. En lo personal me sentido muy identificado con su enseñanza, la he intentado vivir en mi vida, no se si me ha salido, pero siempre me sentí muy cercano a Francisco. Hoy observo una mayor apertura como sociedad y como iglesia a su legado y no creo que sea tarde.