RAMIRO LEDESMA: SAN ISIDRO ES UN LINDO DESAFÍO

  • Ramiro Ledesma viene de jugar en Atenas de Córdoba y con apenas 25 años, ya registra un recorrido más que interesante en el básquetbol del país. Estuvo por Corrientes, sumado a San Martín, por Río Gallego, jugando en Hispanoamericano y también por Barrio Parque. Se inició en las categorías formativas de Vélez Sarsfield, dónde recuerda con afecto a Pedro Sala y Jorge Guzmán. De la mano de Martín González llegó a IDSC para jugar el torneo Federal. Hoy, asume con mucha expectativa el desafío de Liga Argentina con San Isidro de San Francisco.
    Foja Cero entrevistó al basquetbolista de nuestra ciudad, repasamos su trayectoria y hablamos del momento deportivo que inicia…

    Ramiro Ledesma y un nuevo desafío en el básquetbol. Rami, ¿cómo estás?
    Buenos días. Acá, preparándome para este nuevo desafío.
    ¿Cómo lo tomás, San Francisco?
    La verdad que estoy muy cerca de mi casa, creo que eso es fundamental. Además del proyecto que tiene San Isidro desde estos últimos años como viene compitiendo, cómo viene haciendo las cosas, me ilusiona mucho.
    Cuando habla uno de proyecto, ¿apunta a la división en la que se juega o básicamente a la organización del club, o a las dos cosas?
    Creo que es principalmente la organización del club. Cómo trabajan, cómo crean los procesos para llegar a un objetivo, creo que eso es lo más importante.
    Y además, lo que no hay que perder nunca de vista es que San Francisco ha sido siempre una plaza muy fuerte en el básquet.
    Sí, ni hablar. Por lo menos de estos últimos años en los que yo estoy siendo profesional de este deporte, San Francisco siempre empuja, siempre está ahí, peleando los puestos de arriba, siempre muy protagonista
    Cuando hablás de estar cerca de casa, te ha tocado felizmente estar casi siempre cerca de casa, ¿no?
    Sí, en mi corta carrera tuve clubes lejos y cerca de mi casa. Por suerte, vivo en un lugar en el medio del país donde todo está cerca. Eh pero ni hablar, Independiente, Barrio Parque, Atenas, ahora San Francisco son lugares que los tengo muy cerca.
    ¿Cómo te trata el básquet en general?
    Bien, siento que al principio, cuando era un poco más chico, no lo disfrutaba tanto, ahora estoy estoy disfrutando un poco más lo que hago, estoy haciendo muy buenas relaciones del básquet, así que estoy muy contento, me trata muy bien…
    Arrancaste en Vélez y los niveles de enseñanza de esa edad, hasta que te terminaste de formar, ¿Cómo lo repasas?
    Siempre se aprende todo el tiempo, Vélez me dio esa segunda casa, ahí tuve como profe a Jorge Guzmán, entrenabamos a la noche, pero yo estaba desde la siesta, vivia ahí practicamente, después di el salto a Independiente un poco más profesional, inclusive yo siempre digo con toda la gente que hablo eh que el jugador que yo soy hoy lo empezó formando eh Independiente de Oliva, agradezco mucho todo lo que el club me brindó porque las instalaciones…
    Cuando pasaste de Vélez a Independiente, ¿quién te recibe como técnico?
    Martín González, Martín fue el que me sacó de Vélez y me llevó a Independiente, que en ese momento, como te digo, era el Federal. Era como un pasito más a lo que yo estaba, yo jugaba en la primera en ese momento en Vélez, tenía 16, 17 años, ahí me llevó Martín, me metió muy rápido con todo el equipo profesional, con todo el plantel y ahí empecé a formarme y aprender realmente cómo es un profesional y cómo hay que trabajar.
    El profesionalismo te da, me imagino, tal vez lo que uno busca siempre, pero ¿también te obliga mucho?
    Sí, yo creo que cuando te empieza a obligar, ya no estás disfrutando, al principio sí, era un poco obligación porque hay que cumplir horarios, hay que estar todos los días con el equipo, ser como muy constante en eso, pero creo que cuando crecés y cuando lo disfrutás ya no es más una obligación, ya es más un disfrute constante.
    -Y esta esta nueva oportunidad, esta nueva chance de continuar en tu carrera, porque no hay que olvidar que sos realmente joven. Rami, ¿tenés 20 y ?
    25 años.
    El mundo por delante, la vida por delante, por suerte….
    Ramiro, ¿Conocés a alguien puntual del plantel que vas a integrar a partir?
    Arrancamos el lunes (24.8), sí, voy a jugar con Buchaillot, con Nahuel Buchaillot, estuve con él en Barrio Parque varias temporadas, voy a a estar con Tommy Botta, que también estuve con él en San Martín, también con Thiago Tomattis, con quien jugué en Atenas. Esos serían como los tres jugadores con los que ya compartí, conozco al entrenador, conozco a los dirigentes, ya he tenido la posibilidad de juntarme a charlar y de socializar con ellos, creo que es un buen grupo.
    ¿Quién es el técnico en este caso?
    El entrenador es Sebastián Porta.
    ¿Lo tuviste en algún otro lado, Ramiro?
    Yo lo enfrenté. Yo lo enfrenté cuando jugamos el Federal
    Es decir, te sufrió…
    No, yo lo sufrí más a él, la verdad. Pero en ese momento era muy chico, fue una temporada que jugamos el Federal con Independiente y también me tocó enfrentarlo en un play-off con Barrio Parque, que era el entrenador, creo que era su primer año de entrenador en Libertad de Sunchales, pero no como jugador, sino como entrenador-jugador, digamos…
    ¿La expectativa que se ha generado es ascender, dar otro paso?
    Creo que sí, el club apunta y trabaja para eso, tiene todas sus instalaciones y todo lo que lo que están trabajando es para el ascenso. Tengo entendido que le ofrecieron la plaza, evaluaron los números y pagarla no era la prioridad en ese momento, entonces decidieron jugarla de nuevo. Ni hablar, las expectativas siempre son son altas.
    Ramiro, si tuvieras que hacer un repaso de tu carrera deportiva, ¿te arrepentís de haber dado algún paso hacia algún club o decís: «Che, qué linda carrera que hice»?
    Con el diario del lunes hay muchas decisiones que a lo mejor uno podría haber evitado, no me quedo con eso. Yo siempre me quedo con que cada paso que di y cada club donde estuve me formó y me hizo un poquito mejor. Siempre intento rescatar todo lo positivo de donde trabajo, de donde juego, de la gente con la que estoy, gracias a todo eso yo soy el jugador que soy hoy.
    ¿Qué es Atenas? ¿Qué es Atenas por dentro?
    Es el mundo Atenas, literalmente. Es como que se vive otra realidad ahí, el club, el aura que tiene, los años que tiene ese club, porque vos decís los dirigentes que siguen siendo casi todos los mismos, le da como un plus especial. Es un club más donde hay mucha presión, ganar es más importante que cualquier cosa, por ahí me tocó un año muy lindo porque yo jugué play-off en Atenas y por ahí me tocó también la otra cara, un año no tan lindo, en cuanto a resultados, no voy a otra cosa porque la verdad que la gente que conocí ahí hasta el día de hoy las llevo conmigo y bueno, yo intento siempre agarrar lo positivo, el mundo Atenas es increíble, es hermoso jugar ahí, es increíble cómo en la calle, donde estés en Córdoba conocen Atenas, conocen al Pichi, conocen a Marcelo, conocen el aura que tiene el club, conocen eh todo lo que significa para este país.
    ¿Te multiplicó la popularidad?
    Y puede ser un poquito, pero la verdad como yo no le doy mucha bola a eso, a mí me da hasta vergüenza cuando me vienen a hablar y me dicen «ah vos jugás al básquet, vos jugás en Atenas». Yo no soy tan de la popularidad, de mostrarme tanto, me gusta disfrutar de mis amigos, de mi gente.
    Rami, y cuando mirás hacia atrás, arrancaste en Vélez aquí, en Oliva.
    Así es, sí, yo empecé mi carrera en Vélez desde muy chiquito, más o menos 7 u 8 años, jugué hasta los 17.
    ¿Ya te destacabas por la por la estatura?
    Y era un poquito más alto que el resto, por ahí en una en una etapa me quedé parejo, después en quinto, sexto año de mi secundaria, que fue también cuando me crucé a Independiente, ahí fue como que pegué el estirón en serio y ahí sí fue cuando me destaqué más físicamente, digamos.
    ¿Qué experiencia fue Vélez, qué experiencia fue Independiente?
    Dos clubes, yo le digo pueblo, pero no es un pueblo Oliva, es pueblo entre comillas…
    Pero pueblo queda lindo, a mí me gusta…
    Es lindo, sí, a mí también, la verdad que en Vélez tengo mis amigos de toda la vida, los tengo en Vélez. Tengo gente muy querida, es un club que trabaja mucho para lograr lo que tiene.
    Y como decíamos, Ramiro, de este de mirar hacia atrás, ¿qué te dejaron? Eh arrancaste en Vélez y los niveles de enseñanza a esa edad hasta que el jugador se termina de formar, aunque dicen que no se termina de formar nunca, y a mí me gusta esa afirmación, ¿qué cómo repasás eso?
    Sí, sí, yo estoy 100% de acuerdo que siempre se aprende todo el tiempo, toda la vida, no importa la edad que tengas, por ahí Vélez me dio un poco esa segunda casa, porque está tan cerca de la mía, vivía ahí prácticamente, era estar todo el día dentro del club, todo el día dentro del club. Después, ese salto a Independiente por ahí eh fue un paso más profesional…
    Rami, perdón, en los comienzos, ¿eras de ir a la práctica, a quién tuviste de profe?
    Jorge Guzmán, Pedro Salas.
    ¿Eras de quedarte, de ir a tirar al aro o hacías el entrenamiento y te ibas?
    No, a mí siempre me gustó entrenar un poco más de lo de lo que de lo que me piden, me acuerdo entrenábamos a la noche y yo me iba a la siesta desde las 2, 3 de la tarde, te lo voy a nombrar ahora, Frangio Belina, que en ese momento jugábamos juntos, estábamos todo el día en el club, desde las 2, 3 de la tarde que salíamos del colegio hasta las 8, 9 de la noche que empezábamos a entrenar y después del entrenamiento nos íbamos, estábamos todo el día en el club. Por ahí eso era como, como te digo, mi segunda casa porque por ahí también me cruzaba a jugar al fútbol, mis amigos venían a jugar un partido y también me sumaba, como que Vélez yo lo lo lo asoció con eso. Y bueno, después Independiente, que fue el paso siguiente, lo asocio más a al profesionalismo, yo tuve en el principio del proceso de Martín González, que fue que fue cuando él llegó a la ciudad con toda su con toda su arsenal de enseñanza, porque era un entrenador de otro lado.
    ¿Tuviste tiempo de de hacer una carrera de nivel terciario, universitario? ¿Hiciste algo, Rami?
    Yo empecé Recursos Humanos en la Siglo en la época que jugaba en Barrio Parque, medio como que se me complicaba el tema de los horarios, me quedaba libre de muchas materias y medio como que la abandoné. Siempre digo que nunca es tarde para retomar, pero por el momento estoy muy bien así.
    Más teniendo 25 años, Ramiro. ¿hicimos Vélez, Independiente, Barrio Parque?
    No, yo de Independiente me fui a a Hispano Americano de Río Gallegos, estuve en Hispano una temporada y media y ahí desde el sur me volví a Barrio Parque, que fue la temporada que jugué la final eh de la de la Conferencia con Barrio Parque e Independiente, perdemos esa final, Independiente es ese el año que asciende y yo al siguiente año vuelvo a renovar en Barrio Parque, juego toda la temporada ahí y cuando antes de que termine la temporada me fichó San Martín para ir a jugar play-off a Corrientes. Perdimos los play-off contra contra Peñarol de Mar del Plata, después de perder ese play-off, que fui solamente un mes a jugar, renuevo en San Martín donde juego medio año y me voy del club a y ahí me ficha Atenas.
    Claro, ahí te ficha Atenas.
    Ahí me ficha Atenas, sí. Estuve una temporada y media en Atenas y ahora me agarra hoy.
    Hispano, ¿Qué te dejó como experiencia? Lejos de casa, frío…
    Sí, no fue tan gratificante para mí la experiencia por esto que me decís, por estar tan lejos de casa, tan lejos de mi gente, pero nada, me dejó profesionalismo, me dejó muy buenas personas, muy buena gente conocida, muy buenos amigos.
    Aparte dicen que a uno lo hace crecer eso, ¿no? salir de la zona de confort…
    Exactamente. Sí, yo cada vez que tomo una decisión de irme de mi casa o de alejarme de mi casa, yo sé que eh es una decisión que al principio duele un poco o que o que cuesta, pero que a la larga ese salir de la zona de confort, como decís, es lo que es lo que más aprendizaje te da.
    Seguimos compartiendo el café, que está bueno, ¿eh?
    Obvio. Está rico, ¿te gustó?
    Sí, un café distinto, sin duda, un café distinto…
    Volvemos al tema del básquet y a esto de ir de un lugar para otro y volvemos a la actualidad. 25 años, en pleno desarrollo el jugador todavía y esto de San Isidro te sedujo desde el primer momento, ¿cómo lo cómo lo tomaste? ¿Buscabas Liga?
    Sí, la verdad que mi sueño fue jugar la Liga, tuve la posibilidad de mantenerme algunos años. En este caso el proyecto y el equipo que armó Sani, y lo cerca que está de mi casa y lo linda que es la ciudad y lo cómodo que le queda también a mi familia para viajar a verme…
    Y muchas cosas que pesan. Cancha llena siempre, un club prolijo, que trabaja muy bien. Sentí que fue una una oportunidad muy linda y un desafío personal también porque siento que que voy a tener otro protagonismo, y ni hablar que tengo muy buenos amigos.
    Cuando te tocó enfrentar a Independiente con Barrio Parque, el murmullo de la gente era como… no sé si de rechazo… había un poco de pica. Vos también la alimentaste un poquito en la cancha
    Sí, sí, sí. Yo lo disfruté, yo disfruto la verdad. Entiendo que hay mucha gente que te putea o que te grita o que lo que sea sin ningún contexto…
    ¿Vos lo entendés? Yo no lo entiendo…
    ¿Vos todavía no lo entendés?
    No. No.
    No, sí, yo lo entiendo, yo lo entiendo porque lo he vivido tanto desde afuera como desde adentro y sí, por ahí la gente te putea y te grita para que vos te equivoques o no sé, para para ponerte presión, pero la verdad que a mí por ahí me alimenta un poco eso, me gusta que me hagan enojar. También tuve también la oportunidad de enfrentar a Independiente de Atenas en la Liga. Ya son varios años en los que vengo a competir con los chicos de Independiente y siempre es muy lindo porque porque se compite muy bien.
    ¿Gritos, pero insultos también?
    Sí, he escuchado de todo, la verdad. Sí, sí. Pero como te digo, lo entiendo y no me afecta en absoluto, no me quedo después enojado. Sé que es una parte del juego. A lo mejor cuando era más chico sí me quedaba pensando: «¿Por qué toda la gente me putea? ¿Por qué toda la…?». Hoy me da igual.
    Ramiro, desearte mucha suerte, siempre es un placer hablar así, distendido, ¿no? Hablar de básquet, hablar de deporte, hablar un poco de la vida, tomar un café. Así que agradecidos que nos hayas atendido.
    Agradecido a ustedes por darme el espacio siempre y por tenerme en cuenta.
    Te esperamos en la Fiesta del Deporte siempre, en la radio, en Foja…
    Sí, sí, sí. Por ahí es medio complicada la fecha de la Fiesta del Deporte, pero pero sí, yo sé que siempre tengo la invitación y el mensaje de ustedes, así que muchas gracias también.
    Gracias, Rami.
    No, gracias a vos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *