DAVID CONSALVI: «ALIVIO CORDOBÉS BUSCA GENERAR UNA CUOTA POSIBLE A LAS FAMILIAS QUE LA PASAN MAL»

David Consalvi, Secretario General de la Gobernación de la Provincia de Córdoba brindó precisiones del programa «Alivio Cordobés» que impulsa el gobierno. En diálogo con FM Joven, afirmó que el proyecto que el gobernador Martín Llaryora envió a la legislatura es «darle una herramienta a las familias que atraviesan una situación compleja». Además, nos dijo todo esto en la entrevista realizada por Mario Cena y Omar Camusso.

Como ustedes bien saben, la economía argentina está atravesando un momento extremadamente delicado. Estamos en el medio de una crisis económica de dimensiones inéditas y nosotros advertimos que esta dinámica no para. La pérdida del empleo, la transformación del empleo formal en no formal para poder sostener las fuentes de trabajo es una constante. El cierre de comercios; el industrial que empieza a frenar los turnos de producción porque no tiene mercado local (porque la gente no tiene plata para comprar lo que produce) y, como estamos caros en dólares, tampoco tiene mercado para sacar su producción afuera…

El programa que el gobernador Llaryora ha enviado a la Legislatura para que se transforme en ley y que se llama «Alivio Cordobés», lo que busca es, de alguna manera, darle una herramienta a las familias que están pasando por una situación muy compleja.

Como sus ingresos no llegan a cubrir el 100% de los bienes y servicios que necesita una familia para poder desarrollar su proyecto de vida, han empezado paulatinamente a echar mano a instrumentos financieros o bancarios: un préstamo personal y tarjetas de crédito. Bueno, un mes lo que no pudo comprar con su salario lo puso en la tarjeta de crédito, al mes siguiente lo mismo, siempre esperando la recuperación económica que no llega. Esto ha hecho que en un momento, cuando no han podido cumplir el 100% de sus obligaciones que han tenido con el sistema bancario, el interés sobre el interés sobre el interés ha hecho que la deuda original se haya multiplicado por dos, por tres, por cuatro veces.
Este programa no busca ni condonar deudas ni quitar intereses. Lo que busca es generarle un horizonte de certidumbre a la familia. Es generarle una cuota posible, porque es gente que está pagando, pagando, pagando y siente que esa plata que todos los meses invierte en honrar sus deudas parece que nunca termina de cancelarla.

Lo que busca el programa Alivio Cordobés del Gobierno provincial es reunir todas esas deudas que tienen las familias, sea en un crédito o en una tarjeta de crédito, hacerla una sola, aplanar la deuda en el tiempo (entre 24 y 48 cuotas prevé este programa) y también financiarla a una tasa razonable. Este programa establece una tasa de un 35% anual, que está muy por debajo de las tasas de interés que hay hoy en el mercado y muy por debajo de las tasas que se usan para refinanciar deudas.

Lo que buscamos es generarle certidumbre, llevarle un poco de previsibilidad y también, cuando esta deuda se consolida y la cuota se reduce mucho, primero genera tranquilidad en la familia, pero después libera recursos de los ingresos que le entran a la familia. De alguna manera se recrea esa sensación de que ahora, por lo menos durante un tiempo, la plata empieza a alcanzar. Y eso se vuelca al consumo; intentamos también sostener el comercio y la industria, porque es plata que vuelve. Así que estamos muy esperanzados de que la ciudadanía lo aproveche, y mucho, a este programa.

David, ¿De qué familias estamos hablando? ¿Del total? ¿Tienen alguna base? ¿Cómo se va a manejar esto?

El Banco Central o los sistemas bancarios califican a los deudores, del 1 al 5. 4 y 5 son deudores incobrables y esos están en un proceso distinto, ya en ejecuciones judiciales y demás. El nivel 1 de morosidad es el que regularmente puede venir pagando sus deudas. Y el 2 y 3 es el que venía honrando sus deudas y cayó en esta situación que veníamos hablando: un mes, dos meses, tres meses no pudo pagarlo, entonces cambió su categoría. Y la categoría 3 es el que ya trae esa dinámica y se sigue agravando en el tiempo.

Está dirigido particularmente a esas dos categorías: al que está en categoría 2 y categoría 3. Y está abierto no solamente a los clientes del Banco de Córdoba, que es el banco público, el banco de los cordobeses, sino que este programa va a estar abierto para que todas las entidades bancarias puedan incorporarse al programa y ofrecerle lo mismo a aquel que tenga una cuenta en un banco privado.

Ya se ha presentado el proyecto, pero sabemos que el oficialismo en Córdoba no tiene mayoría propia en la Legislatura Unicameral. ¿Ya se está negociando para sumar votos? , ¿Cómo van a trabajar en esto?

Me parece que este tipo de proyectos prácticamente no tienen discusión. Pueden ser perfectibles; puede que algún legislador de la oposición, con buena fe, aporte alguna herramienta extra o tenga alguna sugerencia que deba ser incorporada para mejorar el proyecto. Bienvenido sea, y ese es el sentido con que Llaryora ha enviado este proyecto a la Legislatura: es una idea con una estructura central y también abierta al debate legislativo para que se enriquezca, porque en las miradas diferentes que pueda haber de los distintos espacios políticos puede haber un complemento muy interesante para sacar un mejor proyecto del que entró. Esa es la buena fe y la buena voluntad con la que el gobernador ha enviado este proyecto.

Y yo creo que por las repercusiones que ya está teniendo el anuncio de este proyecto, no va a haber margen para la chicana política, para la especulación, para la miseria política que lamentablemente nos tiene acostumbrados la oposición en Córdoba. Yo creo que esto va a tener un acompañamiento porque la gente lo necesita, la gente lo pide.

Esto es, como dice el programa, un alivio. Porque si la situación económica nacional no cambia, lo que nosotros vamos a hacer es arreglarle una situación coyuntural que hoy tiene la familia y que están en una situación muy compleja. Pero si esta economía no arranca, si no se empieza a generar empleo, si los motores productivos no se prenden, si no se empieza a generar esta dinámica de que empiece a sentirse que la plata en la calle está, bueno, el Alivio Cordobés va a ser un paliativo, pero no va a ser determinante en la economía familiar. Porque si aquel que hoy tiene un salario no le alcanza a honrar su deuda, nosotros le tendemos una mano para que pueda salir de esta situación, pero dentro de dos meses pierde el trabajo… bueno, lamentablemente va a ser la situación de las familias cordobesas y argentinas muy complicada de cara al futuro.

Hablando puntualmente del programa que se puede implementar, ¿qué tiempo se le podría dar a las familias? Primero te pregunto a cuántas familias puede beneficiar. Y después, ¿qué tiempo? ¿Dos años, tres años? ¿24, 36 cuotas? ¿Cómo van a acomodar todo eso?

El tratamiento legislativo que nosotros esperamos que tenga en la Legislatura es lo más rápido posible, que se priorice el proyecto para que rápidamente esté en la calle. Como decíamos recién, esto tiene un plazo mínimo y un plazo máximo para financiar la deuda: el plazo mínimo son 24 cuotas y el plazo máximo son 48 cuotas. Tiene una tasa fija del 35%. El valor nominal de la cuota va a ser el mismo de la cuota 1 a la cuota 24, a la cuota 48 o a la cuota 36, dependiendo del plazo de financiación que la gente elija, pero es una misma cuota. Esto va a hacer que si tiene la suerte de tener un trabajo formal y cada tanto recibe un aumento salarial, el peso de la deuda sobre su salario sea cada vez menor.

Y esperamos que también las entidades bancarias privadas puedan sumarse al programa. Nosotros entendemos que —no lo entendemos, es un dato de la realidad— en situación 2 y situación 3 tenemos 250.000 familias en la provincia de Córdoba que se encuentran en esa situación.

Particularmente para los que son clientes del Banco de Córdoba y son clientes además de otra entidad financiera privada, si esa entidad financiera privada no pudiese incorporarse o no quisiese incorporarse al sistema de Alivio Cordobés, va a poder el cliente de Bancor traer la deuda y ser refinanciada en el Banco de Córdoba.

No solamente Córdoba ha planteado con este proyecto el alivio para deudores, sino también lo ha hecho Neuquén, La Rioja y Buenos Aires, si no me equivoco, ¿no?

Sí, porque como hablábamos recién al principio, es un fenómeno de la Argentina. Querer intentar desde un discurso negar una realidad con la que nos chocamos los argentinos y cordobeses todos los días es querer tapar el sol con la mano. Acá lo que hay que buscar es, como hacemos nosotros en Córdoba… no andamos dando vueltas tanto en quiénes son los responsables del manejo de la economía nacional, que todos lo sabemos; no andamos echando culpa de cómo funciona la economía, porque todos la sabemos. Intentamos ponernos a laburar en aportar soluciones.

La provincia de Córdoba es un estado subnacional. Obviamente no tenemos todas las herramientas como si fuéramos el Estado argentino, en donde naturalmente hay un montón de herramientas que pueden poner en caja esta situación, hay un montón de acciones que se pueden desarrollar para reactivar la economía.
Lamentablemente no tenemos esas herramientas. Ahora bien, la actitud no es ser un mero espectador de la realidad de los cordobeses que la están pasando muy mal; es tratar de poner mucha inteligencia y voluntad en tratar de solucionar los problemas.

Y Alivio Cordobés tiene eso: tiene lo mejor que tenemos los cordobeses, que a pesar de la crisis siempre le metemos para adelante, le intentamos buscar la vuelta, no andamos echando culpas, tratamos de solucionar los problemas, nos juntamos con el sector privado, el sector público, con el que piensa distinto, para tratar de llevar una solución a la gente que la está pasando mal. Ahora, también en esto quiero ser extremadamente contundente y sincero: si la realidad económica argentina no cambia, probablemente nosotros hayamos hecho una contribución para salir de una situación de contexto, pero bueno, el agravamiento de estas variables económicas va a traer, lamentablemente, mucho daño a la economía argentina, y Córdoba no escapa a eso.

¿Cuánto mira para atrás el programa? Digo, alguien que ha cambiado su situación de morosidad, entre comillas, ¿un año hacia atrás, dos años hacia atrás, tres? Y también agrego algo, David, para que lo podamos charlar: si las entidades bancarias se sumaran a este proyecto, que yo entiendo que van a terminar haciéndolo, ¿será posible extender en cuanto a la capacidad del proyecto mismo? Es decir, por ejemplo, tratar de que los procuradores o esa sección, si tienen etapas prejudiciales, las frenen un poco… No sé si se entiende el concepto.

Sí, es muy bueno. El proyecto de ley establece un período a través del cual el cliente puede optar por incorporarse a este programa. Esto quiere decir que va a tener 60 días desde la vigencia del programa —veremos si ese plazo es el correcto, si hay que reducirlo o ampliarlo, eso es parte del debate legislativo—, pero el Gobierno provincial ha pensado en un plazo de 60 días en el cual tenga vigencia el programa para que entren todos aquellos que quieran sumarse a este programa de refinanciación de deudas. Va a tener que estar en ese período en esa situación, ¿no?, en situación 2 y situación 3.

Así fue enviado el proyecto y, vuelvo a decir, va a pasar por el tamiz legislativo y veremos si esa u otras condiciones van a terminar consolidándose o cambiando. No lo podría anticipar hoy cómo va a terminar el proyecto, pero sí cómo hoy fue pensado.

Y esto es una articulación que también hace el Gobierno provincial con las entidades bancarias privadas. Y también en esa mesa se abordan determinadas dinámicas y se sugieren, se acompañan miradas para poder… En definitiva, el banco quiere cobrar las deudas, la familia las quiere honrar y el Estado provincial lo que quiere es cuidar a la gente. Entonces, para ninguna entidad bancaria es negocio tener un deudor incobrable, ni para su balance, y muchas veces, por más que haga todos los esfuerzos necesarios judiciales, no termina recuperando la plata que prestó.

Entonces, obviamente que estas son materias de discusión permanente. Ahora, el Estado provincial no puede avanzar sobre la estrategia comercial de un banco privado. Sí lo puede hacer sobre el Banco de Córdoba, pero no sobre los bancos privados. Entonces, ahí nosotros como Estado no tenemos posibilidad de avanzar con un marco legal; sí con estas gestiones que hacemos permanentemente para intentar cuidar al deudor, que nosotros entendemos que puede haber casos de gente que ha pedido deuda y lo ha hecho con la intención de no pagarla, pero acá estamos advirtiendo una dinámica totalmente distinta. Es gente que cuando uno hace su scoring bancario y mira para atrás, venían de tal vez dificultades económicas, pero nunca en una quiebra personal, nunca en un remate de sus bienes; estaban bien calificados, por eso tienen una tarjeta de crédito, estaban bien calificados, por eso han tenido un préstamo personal del banco. Hay que pasar muchos requisitos para tener ese instrumento financiero a disposición.

Entonces, es naturalmente gente que le ha pasado un imprevisto, que se ha chocado con una dinámica económica que no le ha permitido poder honrar las deudas, pero que tiene una voluntad tremenda de pagar y que viene pagando. Y que viene pagando. Lo que pasa es que lo que paga no alcanza a cancelar la deuda; se ha metido en un círculo vicioso del que no puede salir. Bueno, ahí el gobernador Llaryora quiere tenderle una mano para que esa familia pueda salir adelante.

A quien más o quien menos, en algún momento de la vida le ha pasado esto. Cuando uno comienza a recurrir a una tarjeta de crédito donde los intereses son otros, se transforma en una clásica bola de nieve que después es difícil de contener. Vienen la tarjeta, el compromiso mensual, los servicios y demás, y no se puede. Y uno deja de pagar no porque quiera dejar de pagar, sino porque no puede pagarlo.

Mirá, te voy a contar… voy a cometer una infidencia y contar una cuestión íntima. Yo tengo un familiar que el fin de semana, cuando estuve en Río Tercero, estábamos charlando de esta situación. Y con mucho pesar, porque es un trabajador independiente de oficio, me dijo: «Che, mirá, en la intimidad, te cuento lo que me pasó la semana pasada. Uno de mis hijos va al colegio, jugando en el patio rompe la zapatilla. Cuando llega al final del día y se juntan a cenar, la mujer le dice: ‘Mirá, se rompió la zapatilla jugando, la única zapatilla que tenía para ir al colegio'».
Y me dijo: «¿Sabés qué me generó tanta impotencia? Que la primera reacción que me generó fue agarrármela con mi hijo porque había roto la zapatilla jugando en el patio. Y en el fondo después me di cuenta de que es la impotencia que tengo de no tener los recursos, porque ya la tarjeta la tengo reventada y no sé cómo voy a salir de esa situación. Tengo que dar una respuesta, mañana el chico tiene que ir con una zapatilla nueva al colegio». Y yo doy fe de que es una persona honorable, un tipo que ha estado 30 años en los oficios, que ha construido su casa, tiene su auto, ha criado a sus hijos.

A lo largo de la vida, durante 30 o 40 años, nos pasan un montón de circunstancias. Y ha tenido la dificultad que te contaba. Y esa dinámica que se produce en el seno familiar es una constante. Cuando ustedes puedan charlar con familiares o amigos, van a ver que es una constante: a quién no se le rompió el auto, a quién de repente no le entró una humedad en el techo y no sabe cómo hacer para arreglarla, a quién no se le tapó el pozo negro y de repente no tiene para pagar el servicio para que vengan a desobstruírselo, y es una cuestión de calidad de vida… Bueno, eso busca el gobernador Llaryora: acompañar a las familias. Por eso es categoría 2 y categoría 3, no 4 y 5 porque ya están en otra instancia, y el 1 mientras lo venga pagando, bueno, bárbaro. Hoy hay que priorizar los recursos para estas circunstancias. Entonces, tenemos mucha expectativa de que esto funcione bien.

¿Ya tomó estado parlamentario este proyecto, David?
Sí, entró el día martes a la Legislatura provincial y esto va a pasar por varias comisiones, que son las que intervienen previo a que se trate en el recinto. Pero bueno, el gobernador ha hablado con la vicegobernadora y le ha pedido que pongan toda la voluntad para sacarlo lo más rápido posible. Ojalá que así sea.

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